lunes, 18 de noviembre de 2013

Los hombres jóvenes también padecen trastornos alimentarios

Traducido del inglés: jueves, 7 de noviembre, 2013

Por Andrew y M. y Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los trastornos alimentarios siempre están asociados con las mujeres, pero un nuevo estudio demuestra que los hombres jóvenes también se obsesionarían con su apariencia.
El problema puede ser un trastorno alimentario clásico o combinado con el abuso de fármacos y suplementos, junto con depresión, consumo compulsivo de alcohol y drogas.
"Los resultados de nuestros estudios sugieren que necesitamos ampliar el pensamiento sobre los trastornos alimentarios y tener en cuenta a los hombres", dijo la autora principal, Alison Field, profesora asociada de pediatría del Hospital de Niños de Boston.
Los trastornos alimentarios clásicos son la anorexia nerviosa (la persona no come) y la bulimia nerviosa (la persona se da atracones y usa laxantes o vomita para eliminar la comida).
"En muchos casos, los hombres no persiguen lo mismo que las mujeres -dijo Field-. Hacen algo más que purgarse". Se estima que uno de cada 10 pacientes con un trastorno alimentario es hombre.
El equipo de Field utilizó las respuestas de encuestas realizadas cada uno o tres años, entre 1999 y el 2011, a 5.527 varones de entre 12 y 18 años al comienzo del estudio en 1999. El 31 por ciento de los adolescentes se había dado atracones con la comida o se había purgado.
El 9 por ciento estaba muy preocupado con su musculatura y un 2 por ciento había utilizado algún suplemento, un derivado de la hormona de crecimiento o un anabólico para mejorarla. Ese consumo aumentó al 8 por ciento al concentrarse en los participantes de entre 16 y 22 años. Los usuarios de esos productos eran más propensos que el resto a darse atracones con el alcohol y consumir drogas.
Para Field, la conducta de esos jóvenes podría ser el equivalente masculino de la bulimia porque están usando los productos para modificar el cuerpo. Al 6 por ciento de los jóvenes no sólo le preocupaba la musculatura sino también la delgadez.
Pero, en general, lo que más le preocupaba a los hombres era la musculatura y esto aumentaba con la edad.
Un 2-3 por ciento sólo quería estar delgado. Ese grupo tendía a desarrollar síntomas de depresión.
"Pensamos en muchos trastornos y enfermedades que parecen distintos en hombres y mujeres -dijo Field-. Este es otro ejemplo y debemos recordarlo".
"No son conductas saludables", dijo la doctora Evelyn Attia, profesora de psiquiatría del Centro Médico de Columbia University y la Escuela de Medicina Weill Cornell, Nueva York.
"La enorme cantidad de personas, a menudo hombres jóvenes, que están pensando en que necesitan utilizar esos suplementos para modificar su cuerpo es algo que la familia debería saber y, como médicos, deberíamos prestarle atención".
Los resultados aparecen publicados en JAMA Pediatrics. Los autores aclararon que la mayoría de los encuestados era de etnia caucásica y de clase media, lo que impediría extrapolar los resultados a otras poblaciones.
FUENTE: JAMA Pediatrics, online 4 de noviembre del 2013.
Reuters Health

Asocian la testosterona con el riesgo cardíaco en hombres mayores

Traducido del inglés: jueves, 7 de noviembre, 2013

Por Genevra y Pittman
NUEVA YORK (Reuters Health) - Una nueva investigación demuestra que los hombres que utilizan testosterona son más propensos a tener un infarto, un accidente cerebrovascular (ACV) o morir en los próximos años.
El estudio incluyó a hombres de unos 60 años. La mayoría tenía obstrucciones en las arterias cardíacas, hipertensión, diabetes y otros trastornos. De modo que se desconoce si los resultados podrían aplicarse a los hombres más jóvenes y saludables que utilizan el tratamiento hormonal.
"Plantea si los médicos y los pacientes deberían considerar los riesgos potenciales, como los que estudiamos, cuando analizan el uso de la terapia con testosterona", dijo el coautor, doctor P. Michael Ho, del Sistema de Salud de Asuntos del Veterano, Eastern Colorado, Denver.
La testosterona está indicada para los hombres que producen poca cantidad de la hormona, lo que se conoce como hipogonadismo. En ellos, la testosterona mejora la potencia y el rendimiento sexual.
Pero las campañas publicitarias de esas terapias estarían orientadas a un grupo más grande de hombres, los que están cansados o deprimidos, por ejemplo, y que no tienen niveles bajos de la hormona. En los últimos 10 años se triplicó la cantidad de hombres de mediana edad que toma testosterona en Estados Unidos.
El equipo de Ho asegura que aún se desconocen los riesgos en el largo plazo. Algunos estudios sugieren que la testosterona agravaría la apnea del sueño o provocaría cáncer prostático.
Los autores reunieron información de unos 8.700 hombres con bajos niveles de testosterona atendidos en los hospitales de Asuntos del Veterano. A todos se les había realizado un examen para detectar la acumulación de placa en las arterias coronarias entre el 2005 y el 2011. El equipo utilizó ese examen para evaluar la salud cardíaca inicial de cada paciente.
Después de esa evaluación, uno de cada siete hombres comenzó a utilizar geles, parches o inyecciones de testosterona. A los tres años del examen, el 20 por ciento de los que no habían utilizado la hormona tuvo un infarto, un ACV o murió, comparado con casi el 26 por ciento de los que había usado la terapia.
Tras considerar el alcance de las obstrucciones arteriales iniciales, el equipo estimó que el uso de la hormona estaba asociado con un 29 por ciento más riesgo de sufrir un infarto, un ACV o morir.
Las variaciones de la presión o el colesterol o el uso de fármacos para el corazón no lograron explicar esas diferencias, según publica el equipo en Journal of the American Medical Association.
El hecho de que los usuarios de testosterona padecieran más trastornos cardiovasculares "indica que, quizás, algo sucede en ese grupo", opinó la doctora Anne R. Cappola.
FUENTE: Journal of the American Medical Association, online 5 de noviembre del 2013.
Reuters Health

El porcentaje de hombres y mujeres deprimidos es similar: estudio

Traducido del inglés: viernes, 30 de agosto, 2013

Por Andrew M. Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health) - Un equipo halló que un tercio de los hombres y las mujeres reúnen los criterios para un diagnóstico de depresión cuando se tienen en cuenta los síntomas tradicionales y alternativos, como la agresividad y los trastornos del sueño.
"Las tasas de depresión terminan siendo muy parecidas", dijo Lisa Martin, de University of Michigan, Dearborn.
El 16 por ciento de los estadounidenses reúne los criterios clínicos de depresión, según publica el equipo de Martin en JAMA Psychiatry. Estudios previos habían hallado que el diagnóstico era dos veces más común en las mujeres que en los hombres.
El equipo utilizó los resultados de una encuesta nacional realizada a 3.310 mujeres y 2.382 hombres que se usa para conocer la prevalencia de las enfermedades mentales.
Cuando los autores aplicaron una escala diseñada para evaluar los síntomas depresivos comunes en los varones, observaron que el 26 por ciento de los hombres y el 22 por ciento de las mujeres reunían los criterios para el diagnóstico de la enfermedad.
Cuando aplicaron una escala con los síntomas tradicionales y alternativos, las diferencias entre los sexos se redujo: 33 por ciento de los varones y 31 por ciento de las mujeres reunían los criterios clínicos de la depresión.
"Prestarle atención a un par de esos otros síntomas permitió tener en cuenta a los hombres que no parecían llegar al umbral de síntomas", dijo Martin.
"Estamos en un momento interesante, en el que los médicos y algunos estudios sostienen que es necesario prestarle atención (a los síntomas no tradicionales de la depresión)", agregó.
Además de disminuir la calidad de vida, estudios previos habían sugerido que la depresión está asociada con el tabaquismo, el consumo de alcohol, el sedentarismo y los trastornos del sueño, según indican los CDC.
Martin consideró que su estudio e investigaciones previas sugieren que los médicos deberían cambiar la forma en que evalúan a sus pacientes para identificar quiénes tienen o están en riesgo de padecer depresión.
Aclaró también que el estudio posee limitaciones, como el hecho de que las encuestas no habían incluido preguntas sobre el exceso de trabajo y de ejercicio, los cambios en la conducta sexual y otros marcadores masculinos de depresión.
FUENTE: JAMA Psychiatry, online 28 de agosto del 2013.
Reuters Health