martes, 29 de noviembre de 2011

El trabajo físicamente arduo aumenta el riesgo cardiaco en los hombres que no están en forma, según un estudio


Estar fuera de forma aumenta las probabilidades de ataque cardiaco de los trabajadores, señalan investigadores

Robert Preidt
Traducido del inglés: martes, 22 de noviembre, 2011

LUNES, 21 de noviembre (HealthDay News) -- Los hombres que no están en buena forma física y que hacen trabajo pesado podrían estar en mayor riesgo de un ataque cardiaco letal, según un estudio reciente.

También halló que los ingresos no influían sobre ese riesgo, aunque los hombres en los niveles socioeconómicos más bajos son más propensos a tener factores de riesgo del estilo de vida, como la obesidad y fumar.

Investigadores daneses compararon a los hombres en niveles socioeconómicos más altos y más bajos. El treinta por ciento de los hombres del grupo socioeconómico más bajo hacían trabajo físico arduo, frente a 3.5 por ciento de los del grupo socioeconómico más alto.

Los hombres en las clases sociales más bajas tenían un riesgo a largo plazo de 14 por ciento de muerte por enfermedad cardiaca isquémica (como un ataque cardiaco) frente a alrededor de 9 por ciento en las clases sociales más altas.

Pero el principal factor de riesgo fue una mala forma física, no una clase social baja. En general, los hombres con una mala forma física que hacían trabajo arduo tenían casi tres veces más probabilidades de morir por enfermedad cardiaca isquémica que los que hacían trabajo físico ligero. Los hombres en forma que hacían trabajo arduo tenían alrededor de 40 por ciento menos probabilidades de morir por enfermedad cardiaca que los hombres en mala forma que hacían trabajo extenuante.

"Estas observaciones indican que la aptitud física es un protector o un modificador del riesgo entre los hombres expuestos a cargas físicas pesadas para su sistema cardiovascular", escribieron Andreas Holtermann, del Hospital de la Universidad de Bispebjerg en Copenhague, y colegas.

El estudio aparece en la edición de noviembre de la revista Journal of Occupational and Environmental Medicine.


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: Journal of Occupational and Environmental Medicine, news release, Nov. 16, 2011

viernes, 18 de noviembre de 2011

Cuando los papás sufren de depresión, los hijos también podrían estar en riesgo


Pero un estudio no confirma causa y efecto

LUNES, 7 de noviembre (HealthDay News) -- Los hijos de papás que parecen deprimidos son más propensos a mostrar señales de problemas conductuales y emocionales, aunque la naturaleza del vínculo no está claro, informan investigadores.El estudio también sugiere que cuando ambos padres parecen deprimidos, sus hijos están en riesgo particularmente alto.
"Esto abre la puerta a una amplia gama de preguntas que se pueden responder pero que aún no lo han sido, sobre la salud y el desarrollo de los niños que crecen en hogares en que el papá está deprimido", señaló el autor del estudio, el Dr. Michael Weitzman, profesor de pediatría y medicina ambiental de la Facultad de medicina de la Universidad de Nueva York.
Muchos estudios han examinado cómo los problemas mentales de las madres afectan a los niños, sobre todo en términos de la depresión postparto, señaló Weitzman. Los científicos incluso han hallado señales de que los papás pueden deprimirse tras el nacimiento de un hijo. Pero ha habido poca investigación sobre cómo el estado mental de los papás podría afectar a los niños, apuntó.
Esto refleja una brecha más amplia, lamentó. "Se excluye a los papás de todo tipo de deliberaciones políticas y clínicas sobre el bienestar de los niños".
En el nuevo estudio, los investigadores examinaron los resultados de encuestas con casi 22,000 niños de EE. UU. entre los 5 y los 17 años de edad, y de sus mamás y papás. Las encuestas se llevaron a cabo entre 2004 y 2008.
Los autores del estudio buscaban señales de depresión según las respuestas, aunque ninguno de los padres o niños fue diagnosticado como parte de la encuesta.
Los investigadores hallaron que 7.5 por ciento de los niños mostraban señales de problemas conductuales o emocionales. Los niños mayores (entre los 12 y los 17), los chicos, los blancos y los que vivían con fumadores tenían niveles más elevados de depresión aparente.
El 20 por ciento de los que tenían mamás que parecían deprimidas mostraban señales de depresión, y el porcentaje fue de 16 por ciento entre aquellos cuyos papás parecían deprimidos. Esa cifra aumentó a 25 por ciento si ambos padres parecían deprimidos, señaló Weitzman.
Las cifras no indican por qué los síntomas de depresión en los padres y en los niños podrían estar vinculados. Quizás tenga algo que ver con la depresión, dijo Weitzman, o unos padres deprimidos podrían deprimir a los niños. Otra posibilidad es que los niños deprimidos hagan que sus padres se depriman.
Si la relación es directa de padres a hijos, algunos motivos posibles podrían incluir la incapacidad de los padres deprimidos "de responder a las solicitudes y necesidades de un niño de forma constantemente confiable y empática", comentó la Dra. Rahil Briggs, profesora asistente de pediatría del Colegio de Medicina Albert Einstein. "Los padres deprimidos podrían también tener problemas para ayudar a sus hijos a regular sus propias emociones, lo que podría llevar a un mal desarrollo socioemocional".
El Dr. Christopher Bellonci, psiquiatra y profesor asistente de la Facultad de medicina de la Universidad de Tufts, dijo que los hallazgos "aumentan la concienciación" porque apuntan a cómo los hombres deprimidos no necesariamente sufren en aislamiento. "Nos recuerdan que cuando uno trabaja con un hombre adulto deprimido, hay que acordarse de preguntar si tienen hijos. ¿Quién se encarga de velar por los niños?".
El estudio aparece en internet y en la edición de diciembre de la revista Pediatrics.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Michael Weitzman, M.D., professor, pediatrics and environmental medicine, New York University School of Medicine, New York City; Rahil D. Briggs, Psy.D., assistant professor, pediatrics, Albert Einstein College of Medicine, and director, Healthy Steps at Montefiore, New York City; Christopher Bellonci, M.D., psychiatrist and assistant professor, Tufts University School of Medicine, Boston; December 2011 Pediatrics
HealthDay